Cuando se abre ya la primavera…, cuando aún resuenan los acordes del Pregón de Pascua entonado en las Iglesias de estos valles, un año más los pueblos caminan junto a la Madre del Señor para encontrarse y besar las llagas de su Hijo Crucificado/Resucitado.

El camino es largo, 28 Km, como lo son los caminos de la vida: Aniezo, Cambarco, Frama, Potes y… finalmente Sto. Toribio. En el camino se unirán los pendones y las cruces procesionales, los alcaldes chocarán los bastones de mando entregándose el privilegio de portar las andas de esta pequeña talla de la Madre del Señor.

En Santo Toribio, el Lignum Crucis sale al encuentro y acompaña a «La Santuca» al interior del templo, donde se celebrará la entrega de Jesús en la Cruz. Y ahora sí…, ahora podemos regresar!!  La Virgen es bajada a la parroquia de Potes desde donde retorna a Aniezo, y el día 4 vuelve a su casa en la ladera de Peña Sagra. Ha dejado su aroma y su último consejo: “Haced lo que mi Hijo os diga” (Jn 2,3). Hoy es para la flor, el canto, y la  emoción…

Lo que Él os diga, haced lo que Él os diga
y el agua será vino, el llanto, risa
en bondad se tornarán las injusticias
y será la paz, el pan de cada día

Lo que Él os diga, haced lo que Él os diga
y el agua será vino, y habrá más vida
desaparecerá del alma la tristeza
y bailará de nuestra mano la alegría

Haced lo que Él os diga,

Lo que Él os diga, haced lo que Él os diga
y seremos odres nuevos con cabida
para el vino nuevo que nos dignifica
y nos reúne haciéndonos familia

Lo que El os diga, haced lo que Él os diga
haced lo que Él os diga
haced lo que Él os diga
lo que Él os diga

(Salomé Arricibita)