′′ El árbol frondoso es la cruz de Cristo, que amplió las densas ramas de la fe a todo el mundo.

Las ramas de este árbol fueron los cuatro extremos de la cruz, a los que se les clavaron los pies y las manos de Cristo. En estos cuatro extremos había cuatro piedras preciosas: la misericordia, la obediencia, la paciencia y la perseverancia. En el extremo superior estaba la misericordia, en aquella de la derecha, la obediencia, la izquierda, la paciencia y la inferior, la perseverancia.»

(San Antonio de Padua, Ofm)