«Jesucristo es la amplitud de nuestra vida. Jesucristo es el centro de nuestra comunidad. Jesucristo está con nosotros hasta el fin del mundo. Agradecemos a la Pascua por eso.» (Dietrich Bonhoeffer)

El madero levanta la entrega de Jesús
en su desvivirse por la humanidad
como senda de salvación
y prioridad de la Buena Nueva.
Evoca su utopía en proyecto real
y el amor incondicional del Padre
que sigue ahí a nuestro lado.

Los santuarios son espacios
de encuentro y celebración,
de búsquedas y callada intimidad
con Aquel que bien nos ama.

Dan acogida y silencio conversador
en ese ir y venir
de peregrinos con equipajes
y necesidades varias.

Refugios y balcones
hacia lo trascendente
donde la reliquia o advocación
que custodian es oportunidad
para desnudarse y acercarse a Él.

(Toño Mtnez)